Finalmente, después de más de un año, pude ir con mi mamá  a México. Yo estaba muy emocionada. Mi papá me llevó al aeropuerto y, aunque lo que más deseaba era irme, sentí tristeza.

 

Volé sola hasta Viena donde mi mamá me esperaba. Fuimos a una isla en Yugoslavia. Comimos helados en la playa. Después paramos unos días en Londres, donde conocí a un amigo suyo hindú. Creo que era del que me hablaba mi papá.

 

Recuerdo que para entretenerme me contó cómo cazaban tigres en la India. Dijo que era una costumbre llevar a una muchacha virgen para atraer al tigre. Yo lo miraba con desconfianza.

53

Omama tomó esta foto el día en que nos fuimos a Mexico.