Viena, 13 de octubre, 1989

 

Las hojas de los árboles se volvieron rojas, el aire limpio y frío. En la casa nos rodea un silencio profundo.

 

A veces me pregunto por qué vine a vivir a Viena. Creo que sentía que sólo aquí podía encontrarme. Miro las fotos que he tomado en estos meses. Busco atrapar la extrañeza que siento al estar aquí. No veo esta realidad, se me aparecen mis propias alucinaciones todo el tiempo. Eso quiero retratar.

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