Mi mamá y yo nos vamos otra vez de Viena a Madrid. La noche antes del vuelo, empaco mis juguetes. Nunca caben en la maleta de mano, nunca alcanzo a llevar todo lo que necesito. No quiero dejar nada. Al final voy por el aeropuerto cargando la bolsa y varios muñecos en brazos. Pasé años buscando dos juguetes. El hipopótamo que tenía un resorte en medio que se movía al caminar. Me lo regalaron en Nueva York, cuando tenía tres años. Revolver todos los armarios y nunca encontrarlo. Y el oso grande, el que siempre viajaba conmigo de Viena a Madrid. Tampoco apareció.

 

El libro que leo dice que a veces los sueños son los recuerdos. ¿Qué es lo que no puedo recordar?